¿Qué es la pérdida de peso en la tercera edad y cuándo preocuparse?
La pérdida de peso involuntaria en personas mayores suele ser señal de problemas subyacentes que requieren atención. Comprender cuándo la pérdida de peso es preocupante ayuda a las familias a reconocer esta importante señal de alerta.
Cuando la pérdida de peso es preocupante
La pérdida de peso involuntaria significa perder peso sin proponérselo. Esto difiere de la pérdida de peso deliberada mediante dieta y ejercicio. La pérdida de peso inexplicable en personas mayores requiere evaluación.
Una pérdida de peso significativa se define como perder más del 5 % del peso corporal en un mes o del 10 % en seis meses. Para una persona de 150 kg, esto equivale a 7.5 kg en un mes o 15 kg en seis meses.
Cantidades incluso menores pueden ser significativas en personas mayores frágiles. Quienes tienen pocas reservas que perder pueden verse perjudicados por pérdidas que no afectarían a una persona robusta.
Causas de la pérdida de peso involuntaria
El cáncer es una de las principales causas. Muchos tipos de cáncer causan pérdida de peso debido a efectos metabólicos, disminución del apetito y dificultad para comer. La pérdida de peso inexplicable requiere una evaluación oncológica.
La depresión suele provocar pérdida de peso. La pérdida de interés en comer, la falta de motivación para preparar comidas y los cambios en el apetito provocan una ingesta inadecuada.
La demencia afecta la alimentación a través de múltiples mecanismos. El olvido de comer, la dificultad para usar cubiertos, la incapacidad de reconocer la comida y la disminución del apetito contribuyen a ello.
Las enfermedades crónicas, como la insuficiencia cardíaca, la EPOC y la enfermedad renal, causan caquexia, un desgaste metabólico que provoca pérdida de masa muscular y grasa a pesar de una ingesta adecuada.
Las dificultades para tragar limitan lo que se puede comer sin peligro. El miedo a atragantarse lleva a evitar la comida. La ingesta inadecuada provoca pérdida de peso.
Los efectos de los medicamentos reducen el apetito o causan náuseas. Muchos fármacos afectan la alimentación. Revisar los medicamentos puede identificar los causantes.
Los problemas dentales dificultan comer. La mala dentadura limita las opciones de alimentos y reduce la ingesta.
Los factores sociales incluyen el aislamiento, la pobreza y la imposibilidad de comprar o cocinar. Estas barreras prácticas impiden una nutrición adecuada.
El hipertiroidismo acelera el metabolismo, quemando calorías más rápido de lo que se pueden consumir. La pérdida de peso a pesar de tener buen apetito sugiere esta causa.
Evaluación
La evaluación médica busca las causas subyacentes. La historia clínica explora los patrones de alimentación, los síntomas, el estado de ánimo y los cambios funcionales. La exploración física busca signos de enfermedad.
Las pruebas de laboratorio detectan causas comunes. El hemograma, el perfil metabólico, las pruebas de tiroides y los marcadores inflamatorios ofrecen pistas.
Las pruebas adicionales dependen de los hallazgos iniciales. Las imágenes, la endoscopia u otros estudios investigan problemas específicos.
Gestionamiento
El tratamiento de las causas subyacentes es fundamental. El tratamiento del cáncer, el manejo de la depresión, la atención dental u otras intervenciones abordan las causas fundamentales.
La intervención nutricional aumenta la ingesta. Los alimentos ricos en calorías, los suplementos nutricionales orales y abordar las barreras alimentarias ayudan.
Los estimulantes del apetito pueden ayudar a algunos pacientes. Los medicamentos pueden aumentar el apetito cuando otras intervenciones son insuficientes.
Obtener una evaluación de pérdida de peso
Fundación All Seniors evalúa pérdida de peso inexplicableEsta señal de alerta merece atención. Contáctenos para una evaluación nutricional y de las causas de la pérdida de peso.