¿Qué es la hidratación y la ingesta de líquidos en las personas mayores?
Una hidratación adecuada es esencial para la salud de las personas mayores, pero se vuelve más difícil con la edad. Comprender la hidratación en la tercera edad ayuda a las familias a garantizar una ingesta adecuada de líquidos.
Por qué la hidratación es un desafío
La sensación de sed disminuye con la edad. Las personas mayores no sienten tanta sed, incluso estando deshidratadas. Esta menor sed se traduce en que no beben suficiente de forma natural.
La función renal cambia. Con el envejecimiento, los riñones concentran la orina con menor eficacia y conservan el agua con menor eficiencia. Se pierde más líquido incluso cuando el cuerpo lo necesita.
Los medicamentos afectan el equilibrio hídrico. Los diuréticos aumentan la micción. Otros medicamentos pueden causar pérdida de líquidos o afectar la sed.
El miedo a la incontinencia lleva a una restricción deliberada de líquidos. Las personas mayores pueden limitar su consumo para evitar ir al baño o accidentes. Esta restricción bienintencionada causa deshidratación.
Las limitaciones de movilidad dificultan el acceso a las bebidas. Quienes no pueden llegar fácilmente a la cocina o sostener vasos pueden beber menos simplemente por problemas de acceso.
Consecuencias de la deshidratación
La deshidratación produce confusión y deterioro cognitivo. Los cambios repentinos del estado mental en personas mayores deben motivar la evaluación del estado de hidratación. La deshidratación es una causa reversible de confusión.
Las infecciones del tracto urinario son más comunes cuando la orina está concentrada. Una hidratación adecuada elimina las bacterias del tracto urinario.
El estreñimiento empeora sin suficiente líquido. El agua ablanda las heces y favorece la función intestinal normal.
La deshidratación crónica puede dañar la función renal. Los riñones necesitan suficiente líquido para funcionar correctamente.
Las caídas aumentan con la deshidratación. Los mareos y aturdimientos causados
Los efectos de los medicamentos varían según el estado de hidratación. Algunos medicamentos se vuelven más tóxicos cuando la persona está deshidratada.
Signos de deshidratación
La orina oscura es un indicador visible. El amarillo pálido indica una hidratación adecuada. El amarillo oscuro o ámbar sugiere deshidratación.
La sequedad bucal y la disminución de la salivación indican déficit de líquidos. Sin embargo, muchos medicamentos causan sequedad bucal independientemente de la hidratación.
El mareo al estar de pie sugiere hipovolemia. La presión arterial baja con una ingesta insuficiente de líquidos.
La confusión, la fatiga y la disminución de la micción indican una deshidratación significativa que requiere atención.
Garantizar una hidratación adecuada
Beba regularmente sin esperar a tener sed. Programe su consumo de líquidos a lo largo del día. Configure recordatorios si es necesario.
Mantén el agua a mano. Tener agua a mano facilita beber. Usa vasos fáciles de sostener y beber.
Incluya alimentos ricos en agua. Las frutas, verduras, sopas y otros alimentos contribuyen a la ingesta de líquidos.
Limite la cafeína y el alcohol. Si bien aportan algo de líquido, sus efectos diuréticos pueden aumentar la pérdida neta de líquidos.
Para quienes no les gusta el agua, otros líquidos también cuentan. El jugo, la leche, el té y otras bebidas hidratan. El agua es ideal, pero no la única opción.
Obtener apoyo para la hidratación
La Fundación All Seniors supervisa la hidratación como parte de sus servicios de atención médica a domicilio. Una ingesta adecuada de líquidos favorece la salud en general. Contáctenos para una evaluación y apoyo en materia de hidratación.